viernes, 19 de septiembre de 2014

Encuentro de Blogueros con el Papa - La Divina Providencia

Debo admitir que escribo muy poco en mi blog. Quisiera tener el entusiasmo de la actualización diaria como otros hermanos lo hacen. Sin embargo no perderé tiempo en auto reproches. Dios irá mejorando lo que El ya ha iniciado en mí, así que me fío de El, y pido esa gracia que tanto necesito.

A pocos 20 días de realizarse el "IV Encuentro Internacional de Blogueros con el Papa" que tendrá lugar en Cadiz, España, deseo compartir algunas razones por las cuales todo bloguero católico debe experimentar en carne propia un "Encuentro de Blogueros", o debo decir, recibir las múltiples bendiciones que he recibido, al participar en dos encuentros. 



En ninguno de los dos encuentros en los que he estado, tenía claridad con respecto a si podría o no asistir, cómo llegar sin perderme viajando desde Honduras hasta España, en lugares completamente desconocidos, con sistemas de transportes ajenos a mi realidad, con el riesgo de no encontrar reservaciones, etc. Esto sin mencionar el motivo de mi asistencia, qué andaba buscando, qué terminaría encontrando, y por si esto fuera poco, la gente con quien compartiría, los cuales eran completos desconocidos. ¿Por qué apostar por una experiencia tan llena de preguntas sin respuesta? No lo sé, y me doy cuenta de ello hasta este preciso momento en que lo escribo.



Desde la salida de mi casa hasta la llegada a España, 24 horas después, experimenté como la Divina Providencia del Señor se manifestó siempre. Y te encuentras con personas que van haciendo el viaje más llevadero, informándote lo que no sabes, advirtiéndote lo que debes tener en cuenta, ayudando en lo necesario para poder llegar. Es como si Dios enviase emisarios con ese propósito especial. Y tendemos a creer que es pura suerte o casualidad. ¡Yo he decidido creer que la Divina Providencia ha estado de mi lado! 



¡Los encuentros de "Blogueros con el Papa" son fruto del Espíritu Santo!

1 comentario:

Salvador Pérez Alayón dijo...

Comparto lo que dices, lo entiendo y lo cerfífico con mi propia experiencia. El Espíritu Santo está pendiente de cada uno de nuestros pasos.

¿Cómo no va a venir a ayudarnos si lo llamamos? ¡Ha venido y está entre nosotros para eso!

Un fuerte abrazo en Xto.Jesús